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Ginebra. Es una de las bebidas alcohólicas con mucha historia y que dio vida a uno de los tragos más populares, solicitados y que sin duda, engalana las barras a nivel mundial, el Gin & Tonic. Es por eso que en Code Mag te contamos como surgió la ginebra y como con el tiempo se volvió un imperdible de toda barra o cava a lo largo del mundo.

El origen

Es realmente curiosos si lo comparamos con los de otras bebidas alcohólicas. ¿Te has preguntado de dónde salen estos ingredientes o cómo se prepara?. Para conocer más sobre la bebida, nos tenemos qué remontar a los siglos XI y XII en Europa, cuando algunos monjes italianos comenzaron a destilar cereales aromatizados con bayas de enebro a modo de medicamento, (muy poco eficaz contra las plagas de peste bubónica) dando lugar al antepasado de la ginebra.

Pero para que se convirtiera en una bebida alcohólica fue un proceso que se dio durante las guerras anglo-neerlandesas en los Países Bajos, donde los cerca de 50,000 soldados británicos la descubrieron al beberla antes de las batallas para llenarse de valor y coraje, los insensibilizaba al frío y por ello, la nombraron «Dutch Courage». Terminada la guerra, la costumbre fue adoptada y llevada a la isla británica popularizando así su consumo.

Así fue que empezó el auge de esta bebida, en cada rincón de Inglaterra querían tomar ese popular tónico. El gobierno de William III alentó la producción de manera que la ginebra producida en este territorio se realiza a escala industrial. En aquella época, de los 15.000 establecimientos de bebidas que había en Londres, más de la mitad eran tiendas de distribución de ginebra. Debido a la demanda, a mediados del siglo XVIII, tuvo lugar lo que se conoce como The London Gin Craze (que podría traducirse como Locura londinense por la ginebra).

Derivado de esta locura se empezó a adulterar con agua el alcohol y de esta forma, la ginebra produjo diversos problemas de salud pública y pronto empezaron a subir los índices de mortalidad. Lo que causó disturbios, borracheras callejeras y toda clase de problemas sociales que el pintor William Hogarth retrataría en su cuadro titulado “Gin Lane” en 1751. Esta reputación negativa sobrevive hoy en día en el idioma inglés cuando se emplea la expresión “gin-mills” para describir la poca reputación de algo, así como cuando se dice la frase “Mother’s Ruin” para mencionar la bebida. Finalmente, fue así como el propio gobierno inglés creó una cultura extendida de la ginebra regulando su consumo y su producción.

«Gin Lane«

A la par de esos años, un profesor holandés de medicina llamado Franciscus Sylvius, que investigaba la receta de una bebida diurética para poder solucionar diferentes problemas, sobre todo relacionados con el riñón, realizó una primera destilación de alcohol junto con centeno, cebada y maíz, para introducir en ella posteriormente enebro, fruto que originaría la “Genever”.

Y así queridos amantes de la ginebra es como da comienzo la producción en forma para su exportación a nivel mundial. Existiendo dos tipos de ginebra en aquellos tiempos: La holandesa y la británica. ¡Sigue leyendo, que te vamos a desglosar ambas!.

Gin holandesa

Para lograrla se destilan alcoholes suaves junto con malta tratada y fermentada, mezclando después la producción obtenida con diferentes elementos de características aromáticas y de sabor, para nuevamente destilarla, obteniendo una graduación alcohólica de 44 grados.

Gin británica

En este tipo de ginebra se emplea un alcohol fuerte que es reducido posteriormente y esta es la principal diferencia, ya que al igual que la gin holandesa se aromatiza con hierbas y se vuelve a destilar. A esta ginebra se le designa como seca (dry). Y alcanza valores alcohólicos de 47 grados.

En la actualidad no solo Inglaterra y Holanda sino que varios países como Bélgica, España, Estados Unidos, Canadá, entre otros, producen este tónico y cada uno tiene su toque especial, que consiste en experimentar con aromas y sabores frutales.

En 1783 Johann Jacob Schweppe, un joyero de origen alemán residente en la ciudad suiza de Ginebra se dedicó a investigar los efectos de la gasificación con dióxido de carbono del agua mineral. Dando como resultado un sistema eficaz con el que introdujo burbujas de dióxido de carbono en el agua envasada en botellas. Fundó entonces una compañía a la que puso su nombre y la estableció en Londres, donde primero el agua con gas y luego las sodas de frutas hicieron furor.

No fue hasta 1870 cuando J. Schweppe & Co tuvo la idea de incluir quinina (principal compuesto empleado en el tratamiento de la malaria hasta que fue sustituido por otros medicamentos sintéticos más eficaces), en la soda carbonatada con toques cítricos para producir agua tónica; una bebida que además de refrescante era un medicamento para combatir el paludismo.

Y, ¿En qué momento se mezclan estos dos elementos de los que hemos hecho referencia? Pues, para celebrar las sucesivas victorias de las tropas británicas, un alto oficial tuvo la idea de mezclar ginebra con tónica para fabricar un combinado alcohólico, además de rebajar el fuerte sabor que tenía entonces la ginebra que era superior al actual. Existe otra versión que nace precisamente debido a las propiedades de la quinina para combatir la malaria. Esto igual era practicado por la corona española, cuyos soldados tomaban el jugo de la chinchona (quinina) para mantenerse saludables en los viajes a los trópicos.

De esta manera surgió el Gin & Tonic, que rápidamente se esparció por el mundo para colocarse como un coctel de excelencia. Experimentando variantes como agregar un “twist” de limón, colocando rodajas de naranja, pepino o toronja para darle un toque extra de sabor. Otros se pueden servir con cardamomo (especias aromáticas).

Sea cualquiera la forma en la que se prepare el G&T, es una bebida que no saldrá de los menús de los bares del mundo ya que está dentro de las favoritas de los comensales. ¿A ti, cómo te gusta tomar el Gin & Tonic?.

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