fbpx

¿A quién no le gusta disfrutar de un buen cóctel de vez en cuando?, y más en esta cuarentena que parece no tener fin. Todas esas bebidas han permanecido por años en las barras del mundo entre leyendas, atribuciones y más; es muy probable que no conozcas el origen de tu coctel preferido. Por ello, en Code Mag te compartimos el origen de algunos tragos famosos.

¿Puedes imaginarte a James Bond sin su martini en la mano?

Sentir esa mezcla de sabores que van desde lo tradicional hasta lo más exótico, es toda una experiencia que va ligada cuando se disfruta un coctel. Y esa experiencia es lo que sirvió para que algunos tragos fueran la inspiración de grandes líderes, poetas o artistas y que se hayan logrado fusionar con la cultura popular, literaria e histórica, en varias ocasiones, se han convertido en un ícono debido a las personas que los bebían.

Daiquirí

En el año 1896 en Daiquirí, Cuba, un joven ingeniero americano llamado Jennings Cox mezcló varios ingredientes con el ron, buscando una bebida deliciosa y refrescante. Finalmente dio en el clavo con jugo de limón, azúcar, hielo triturado y bastante ron. En un principio, este coctel no tenía nombre propio; fue un ingeniero italiano, Giacomo Pagliuchi, colega de Cox, quien lo bautizó con el nombre de “daiquiri”, en honor a las minas donde trabajaba su amigo. No pasó mucho tiempo hasta que al llegar al Bar Floridita, en La Habana, en donde el premio Nobel Ernest Hemingway lo popularizó.

Martini

Existen varias leyendas sobre este popular trago, pero la más acertada es en la que Jerry Thomas, cantinero y autor del libro “How to Mix Drinks”, se encontraba atendiendo su barra en 1850 cuando llegó un turista que se dirigía a la ciudad de Martínez, California, quien al pedir un trago, exclamó ¡Sorpréndeme!. Thomas, al escuchar eso, le preparó una mezcla de ginebra, vermut, bitter y licor de cerezas. Muchos sostienen que esta fue la primera versión de un martini, a la que Jerry nombró «Martínez», en honor al destino al que su cliente se dirigía. Se trata de uno de los cócteles más conocidos en todo el mundo. Son muchos los que a pesar de su sencillez la han convertido en su bebida favorita, como Churchill, Truman Capote, F. Scott Fitzgerald o Hemingway.

Mojito

El famoso corsario, explorador, comerciante de esclavos, político y vicealmirante inglés Francis Drake bebía algo muy parecido a lo que hoy conocemos como mojito; aguardiente de caña, azúcar, hierbabuena y limón. La mezcla era usada en los tiempos de la piratería para combatir males estomacales, prevenir el cólera, aliviar en algo el intenso calor de las Antillas.

El mojito nació y se popularizó en 1910, en La Habana. Su nombre proviene del españolismo «Mojo», un término inglés que significa mezcla. El Mojito más famoso sin dudas es el de La Bodeguita del Medio (restaurante cubano más famoso de La Habana en Cuba), con el que engalana la frase célebre de Hemingway: «Mi Daiquiri en El Floridita y mi Mojito en La Bodeguita».

Margarita

Este trago también está envuelto en polémica sobre quién fue su inventor. La idea más popular recae en Carlos Herrera, un restaurantero de Tijuana que ideó una bebida para la actriz Marjorie King, a quien le gustaba el sabor del tequila. Herrera preparó un shot del destilado con limón y sal, lo nombró «Margarita». El resto, ¡es historia!. Aunque, recientemente en un bar de Ciudad Juárez, se atribuyen la invención de este clásico. ¿Qué opinan?.

Carajillo

Unos dicen que se inventó en la Guerra de Independencia cubana. El trago surgió cuando los soldados españoles mezclaban brandy con café para darse “corajillo” y entrar en combate con el “rush” de la cafeína.

Otros piensan que el trago nació en Cataluña. Según el escritor Josep Pla, a los transportistas del siglo XIX les faltaba tiempo para consumir el café y alcohol por separado, así que los bebían juntos. El nombre vendría de la expresión en catalán «que ara guillo» (que me largo).

Tom Collins

Aunque todo el mundo cree que esta bebida debe su nombre a una persona, lo cierto es, que se desconoce si Tom Collins realmente existió.  Este coctel que se elabora con ginebra, agua mineral y jugo de limón, parece que fue inventado por John Collins, jefe de comedor del London Hotel a comienzos del siglo XIX. El nombre del coctel es la combinación del apellido de su inventor y el nombre de la ginebra que él solía usar llamada “Old Tom” (una ginebra dulce) y servía el trago en vasos largos.

Las historias detrás de los cocteles son interminables, cada uno es un universo de anécdotas y personajes. Aunque los clásicos nunca pasan de moda, la pasión de los bartenders continuará escribiendo en la historia nuevos tragos llenos de sabor, dando pie a nuevos y curiosos relatos sobre su origen.

A %d blogueros les gusta esto: