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Crear una empresa que con el tiempo se vuelva exitosa, es para muchos empresarios el sueño de su vida, se dice que el ser emprendedor, no es para cualquiera, es como si se poseyera un gen especial, algo que hay en el ADN de ese ser humano, que lo impulsa a crear algo propio, una actividad que generará ganancias para sí, pero también traerá beneficios a su comunidad.

La persona que funda un negocio, o una compañía, se le conoce como FOUNDER, y generalmente estos se autodenominan CEO, por sus siglas en inglés, Director Ejecutivo o Presidente de la compañía, y aunque pudiera parecer natural, no siempre es lo mejor para la empresa, ¿Te imaginas ser fundador y después ser desplazado como CEO?

“Reed estaba preocupado. Veía mi incapacidad para tomar decisiones difíciles, mi incapacidad de pensar estratégicamente hacia dónde debía ir la compañía»

-Marc Randolph

Amor tóxico empresarial

El «amor tóxico» es un concepto coloquial, sin embargo, al escuchar estas palabras jamás pensaríamos que en el mundo empresarial también ocurriría, ¡Resulta que es más común de lo que crees! Muchas veces quien funda la empresa, suele ser quien más le daña, pues genera vicios por pararse desde un punto ciego.

Parecido al amor enternecedor que un padre puede tener hacia sus hijos, pues al amar tanto a tu propio proyecto puedes hacerle daño por no percibir que ha caído en un ciclo tóxico en donde las metas no están claras, no existe una estructura y si la hay, no se respetó y por supuesto, esto tarde o temprano, termina afectando las finanzas.

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Votos de amor empresariales

Tener que abandonar el barco fue algo inconcebible para el capitán y el diseñador del TITANIC, según el filme de James Cameron inspirado en el accidente de aquel trasatlántico, y por dramático que parezca, esto mismo les ocurre a muchos CEO´s, así vean que su empresa va en declive, prefieren morir con ella antes que soltar el timón, acá el problema es que regularmente son responsables de ello.

En el mundo empresarial, tener que abandonar el barco es un acto de amor a la empresa que requiere de mucha valentía y humildad, y aunque ciertamente en algunos casos ocurre de esta forma, en muchos otros les han tenido que quitar por la fuerza el timón a los fundadores.

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La historia de Randolf, ex CEO de Netflix

El neoyorkino de 63 años, Marc Randolph, descendiente en cuarta generación de Sigmund Freud, quien desde los 14 años de edad comenzara a labrar su mentalidad de futuro empresario, para finalmente emprender a los 26, y después de varios emprendimientos, darle al premio mayor con la creación de NETFLIX en 1997, junto a su socio Reed Hastings, fungió como CEO, hasta que no hubo otra opción que ceder su posición a su socio.

Fue tan solo dos años después de la creación de Netflix, que el propio Randolph dejó la dirección de la empresa, para regresar a la parte de diseño y desarrollo del producto, pues muy a su pesar, era cierto que tenía fallas críticas en la administración de aquello que había creado y tres años más tarde salió por completo del proyecto.

Reed tenía la visión que se requería para sacar a flote aquel proyecto, que hoy es el amo del entretenimiento en casa, y Randolph reconoce no solo ello, sino que posee cualidades excepcionales, entre ellas la de coachear a los futuros empresarios y a los CEO´s de importantes STARTUPS.

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Otros Founder que dejaron de ser CEO

El caso de Randolph es solo una muestra de muchos fundadores que como él, tenían todo el talento del mundo para innovar y emprender, pero no precisamente para dirigir. Otros casos conocidos son el de Andrew Mason, fundador de GROUPON, y el famosísimo caso de Steve Jobs quien fue relegado de sus funciones, no de Apple, sino del proyecto Macintosh y posteriormente demandado, viéndose obligado a abandonar Apple.

Justo o no, lo cierto es que muchos tienen el talento e ingenio para crear una idea y alimentarla en sus orígenes, pero no todos tienen la madera para administrarla y hacerla crecer, como el mismo Randolph a asegurado, ​​«a medida que envejeces, si tienes suerte, te darás cuenta de dos cosas: por un lado está lo que te gusta y por otro en lo que eres bueno», y lamentablemente para estos fundadores no siempre son lo mismo.

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Elige algo que te apasione pero no te enamores de una sola idea.

MARC RANDOLPH



¿Qué tal estas historias de éxito? Si observamos el lado positivo no cabe duda que siempre podemos encontrar algo en lo que somos verdaderamente buenos.


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