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¿Imaginas poder caminar por primera vez con apoyo de la tecnología? Ciertamente es una realidad, diseñados para personas que nacieron con un padecimiento especial como la atrofia muscular espinal que impide que puedan caminar, o para personas que sufrieron algún accidente que los dejó paralíticos, un exoesqueleto no solo representa un avance científico digno de premios, representa un milagro que les brinda la oportunidad de volver a valerse por sí mismos.

Un milagro científico

Los exoesqueletos mecánicos, robóticos o servoarmaduras, son una especie de máquina que consiste en un armazón externo que lleva puesto una persona y que a través de un sistema de motores hidráulicos, proporciona parte de la energía que requiere el movimiento de las extremidades atrofiadas.

Gracias a ello, el portador de un exoesqueleto podrá desempeñarse con normalidad, tal como un insecto blando por fuera, que posee un esqueleto externo que recubre, protege y da fuerza a su cuerpo, de ahí el nombre que recibe esta innovación científica.

¿Cómo funcionan los exoesqueletos?

Un exoesqueleto sostiene al cuerpo de forma externa.

Debido a ciertas necesidades, fueron desarrollados para hacer posible que las personas con limitaciones de movimiento, puedan andar, lo que incrementa su fuerza y su resistencia, generando que puedan volver a ponerse de pie, girarse y sentarse por sí mismos, motivo por el cual funcionan como una extensión del propio cuerpo.

Te sorprenderá saber que, los exoesqueletos cuentan con sensores biométricos que detectan las señales nerviosas del cerebro, enviándola a los músculos de la extremidades y al exoesqueleto simultáneamente, en una fracción de segundo para comenzar a andar o a mover cualquier otra extremidad.

Por lo tanto, se trata de un proyecto costoso que requiere de financiamiento y apoyo para que su producción pueda alcanzar a mayor población, pues hasta el momento es prácticamente inalcanzable, económicamente hablando, para un usuario común.

México incursiona desde hace un par de años con prototipos del IPN (Instituto Politécnico Nacional) y una empresa de Zapopan Jalisco, México llamada Roki Robotics.

Un gran avance para la ciencia y la tecnología

Los exoesqueletos se diseñaron originalmente para ayudar a la movilidad de personas de la tercera edad.

Hoy en día, gracias al avance de la tecnología se han cubierto más necesidades médicas y terapéuticas, pues existe la posibilidad de monitorear el exoesqueleto para obtener información acerca del progreso del paciente y enviársela al terapeuta.

Sin embargo, su alcance va más allá, pues los exoesqueletos también han incursionado a nivel profesional en diversas industrias, como la construcción o incluso la manipulación de cargas pesadas en fábricas, grandes almacenes y patios de maniobras.

Existe la posibilidad de que el humano común pueda funcionar como un montacargas, algo así como un súper humano.

Interesante ¿no?

Sin duda, un gran avance que significa mucho para la humanidad, pues en el mundo tan solo 185 millones de personas hacen uso de una silla de ruedas a diario.

Con el financiamiento adecuado, los exoesqueletos podrán ser mejorados e incluso personalizados, ya que por ahora parece una utopía la idea de que algún día cada persona en silla de ruedas pueda poseer un exoesqueleto o una neuroprótesis, pero la tecnología avanza rápido y con ella el interés del mundo en invertir, que podría alcanzarse este objetivo muy pronto.

Así que, mantengamos nuestra atención en estos proyectos y veamos qué ocurre en el futuro.

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