fbpx

Conoce la vida de este disruptivo creativo, emblemático personaje de la industria de la moda, tal vez, el mas destacado de la segunda mitad del siglo XX. De Alemania para el mundo, ¡Karl Lagerfeld!.

Septiembre, mes de su cumpleaños.

El llamado Káiser de la moda nació en la Alemania Nazi el 10 de septiembre de 1933 en Hamburgo y falleció el 19 de febrero de 2019 en su amada Francia, por cáncer en el páncreas. Debido a su peculiar personalidad, Karl Otto Lagerfeld se encargó de distribuir distintas versiones respecto a su origen y su fecha de nacimiento, y gracias a ello celebró muchísimas veces cumpleaños disminuidos, es decir que a pesar de que el mundo conocía datos oficiales de su registro de nacimiento, el se quitaba años.

Vanidoso, excéntrico, déspota, engreído, insufrible, pueden existir cientos de adjetivos calificativos para describirlo, pero ninguno opacará la brillante carrera de este hombre, cuyo sueño infantil se resumía en aprender francés y poder mudarse a París, pues ahí yacía todo lo que alborotaba a su joven corazón, las obras de Monet, Renoir y en sí todo el estilo de vida parisino.

Diseñador de moda, de estampillas, de vestuario, fotógrafo, editor, modista, coleccionista… Este talentoso hombre destacado principalmente por la carrera que construyó en la casa Fendi y más tarde en Chanel, tuvo desde temprana edad la certeza de que la fama estaba esperando por él, en algunas entrevistas aseguró haberse prometido a los cinco años de edad que algún día sería mundialmente famoso. Era un amante de las lenguas muertas y dominaba cuatro idiomas, alemán, francés, inglés e italiano desde los seis años de manera autodidacta.

Sus compañeros del colegio lo recuerdan destacado siempre por sus modales y la forma en que se vestía, tenía que hacer de alguna manera único su atuendo, así se tratara del uniforme del colegio, siempre uso el cabello más largo que el resto de los varones y esto generaba descontento entre sus profesores, en alguna ocasión mandaron llamar a su madre para pedirle que le cortara el cabello a Karl, a lo que ella contestó que si a caso era Nazi (haciendo referencia al profesor que le estaba haciendo la petición) y es aquí en donde podemos darnos una idea de donde es que heredo ese carácter que le distinguía o bajo que ejemplo se perfiló.

Lagerfeld describía la relación con su madre como buena aunque un tanto hostil, tal vez por el contexto de la época, su madre era músico, violinista. Karl fue instruido en el piano, pero su madre notó que él no tenía habilidad para este instrumento, le indicó que mejor se dedicara a dibujar, eso lo hacía mejor y generaba menos ruido.

“Y tenía razón”- señalaba un maduro y orgulloso Karl, quien ya contaba con una de las carreras más fulgurantes de la industria de la moda y además era muy conocido, también como caricaturista. Otro dato curioso es que sus compañeros de colegio recuerdan a Karl clavado en su libreta, siempre dibujando y bosquejando, no importando lo que ocurriera al frente.

La trayectoria del Kaiser

En 1950 quedó anonadado con “El new look” presentado en Hamburgo en una pasarela de Christian Dior, supo entonces que línea seguir, es así como en 1953 se mudó a París y para el año 1955 ganó un concurso de diseño de abrigos, fue premiado con un puesto de trabajo en Pierre Balmain, sin duda esto marcó el comienzo de esa carrera que iría en ascenso acelerado así como la relación de su eterno amigo y rival Yves Saint Laurent.

En 1958 se convirtió en el joven Director Artístico de Jean Patou, adquiriendo más inquietud y sed de conocimiento, pero su visión sobre la moda iba más allá que solo telas y patronaje, todo el arte que Lagerfeld imprimió en su trabajo tuvo origen en su basta cultura, desde su hogar en la infancia, hasta los estudios sobre historia y arte en Roma que emprendió en 1964. En esta época trabajó para Tiziano, pero rápidamente comenzó de manera independiente a colaborar con marcas como Chlóe y Valentino entre otras.

En 1967 firmó lo que sería su relación más estrecha y duradera con alguna firma, FENDI, lo contrataron para modernizar su línea de abrigos de piel y ¡Vaya que lo hizo!, pues implementó por primera vez pieles de ardilla y conejo. Jamás abandonó a Fendi, su carrera siguió despuntando pero no hubo necesidad de dejar de colaborar con esta casa.

Para 1980, Karl ya contaba con suficiente experiencia y renombre como para aventurarse a fundar su propia marca que lleva su nombre hasta el día de hoy, pero sin duda el éxito mundial llegó cuando en 1983, toma la Dirección Creativa de Chanel, Karl no sólo revitalizó a Chanel, sino que le imprimió su esencia y que prevalece actualmente, hizo grandes aportaciones como el emblema de las dos “C” encontradas.

De un carácter indomable, tachado de arrogante, Karl Lagerfeld, fue un hombre que dió mucho de qué hablar, podríamos hacer documentales y escribir cientos de hojas con sus anécdotas o sus ilustraciones, su mayor tesoro “su libertad creativa” y por ello no podía someterse a rigurosas normas o tratar de hacer encajar su estilo a los diseños, defendía su espacio y soledad como soldado estratega a su fortaleza, no convivía mas de lo indispensable con la sociedad, porque no había nada mas gratificante que regresar a su hábitat con la única compañía que le interesaba “Su gatita y multimillonaria heredera Choupette” a descansar en medio de esa fortaleza de mas de 3000 libros que contenía su hogar.

Fue clasificado también como elitista y snob, fue amigo de celebridades y de sus amores solo se tienen leyendas, lo cierto es que el Kaiser fue un disruptivo creativo, rompió todas las reglas (desde utilizar a una actriz porno en un desfile de alta costura, hasta colaborar para una marca comercial como H&M) y ganó todos los juegos.

Hoy la industria de la moda le debe mucho al rey Karl Lagerfeld quien partió en el año 2019 dejando un legado black and white impresionante.

A %d blogueros les gusta esto: