fbpx

El día internacional Sin Dietas (International No Diet Day) se celebra cada año para concientizar la importancia de cuidar nuestro cuerpo y no someterlo a los peligros de las dietas restrictivas o tratamientos que solo generan un daño metabólico importante.

El concepto de nutrición y alimentación es mal interpretado, pues existen varias creencias o mitos que limitan la intención de ser saludables. Los nutriólogos son quienes nos enseñan a convivir con nuestro cuerpo y cómo alimentarlo.

“Comer es una necesidad, hacerlo de forma inteligente es un arte.”

La Rochefoucauld.

Este concepto se dió a conocer en el año de 1992, cuando Mary Evans Young, feminista británica, decidió iniciar la lucha contra la industria de los productos que venden milagros y alertar sobre los trastornos de la alimentación que pueden llegar a surgir debido a los estándares de belleza impuesta por las modas actuales.

Metas del Día Mundial SIN DIETAS

  • Eliminar los cánones de belleza y poner en duda la idea de una forma corporal perfecta, adecuada o peor, aceptada.
  • Generar consciencia sobre la discriminación con relación al peso corporal.
  • Alertar sobre los peligros de las dietas y productos que no son previamente consultadas con un especialista en nutrición.
  • Concientizar sobre los trastornos de la alimentación tales como son la anorexia y la bulimia.

Es importante no tomar en cuenta las falsas creencias respecto a las dietas y la forma en que podemos nutrir nuestro cuerpo.

Es necesario generar conciencia del valor y respeto que merece y la forma adecuada de cuidarlo.

Falsas creencias sobre las dietas

El peso ideal

Un tema frustrante si es que queremos mantenernos sanos y sobre todo vernos bien, pero ¿En realidad existe un peso ideal? La respuesta es no. El peso ideal se estima de acuerdo al uso de ciertas fórmulas, y este junto con el IMC (determina si estás bajo en peso, peso normal, sobrepeso u obesidad grado I, II o III) se han convertido en el único parámetro válido (y con un gran sesgo) para realizar un diagnóstico nutricional. 

Ejemplo1: Persona del género masculino que mide 1.70 metros y pesa 90 Kg daría por resultado un IMC de 31.3, que de acuerdo con las referencias se encontraría con diagnóstico de obesidad I. Pero también es una persona sedentaria, toma y fuma frecuentemente, carece de masa muscular y tiene un mayor porcentaje de grasa y  grasa visceral.

Probablemente tenga un problema, pero no tanto por los cálculos previos, si no por todo lo que nos indica en conjunto su historia clínica.

Ejemplo2: Persona del género masculino, que mide 1.70 metros y pesa 90 Kg con el mismo resultado en su IMC: 31.3.

Probablemente si nos quedamos con estos datos, lo mandaríamos a tratamiento para pérdida de peso al igual que el caso anterior, pero en este caso, esta es una persona muy activa durante el día, realiza ejercicios de fuerza por lo cual tiene buena cantidad de masa muscular; grasa corporal y grasa visceral normal. Además no toma, fuma y tiene buenos hábitos en general.

Aparentemente ambos comparten los mismos datos y podrían presentar el mismo problema, sin embargo, al analizar cada caso nos damos cuenta que el peso del segundo individuo se debe a que tiene un buen desarrollo muscular, además de una vida activa y buenos hábitos en general, entonces realmente no tendría ningún problema a diferencia del primero.

El peso ideal no existe en realidad, todo lo que compone nuestro cuerpo y da como resultado un número en la báscula va mucho más allá.

Es importante tomar en cuenta los componentes básicos de nuestro cuerpo como la masa grasa, mismo que es esencial para la reserva energética, la masa muscular, el agua, los órganos, los huesos, entre otros. No olvides que todos los componentes son muy importantes y es necesario encontrar un equilibrio en la función orgánica de nuestra salud.

Es momento de parar el estrés por los números de la báscula y empezar a trabajar en el equilibrio que nuestro cuerpo necesita con la ayuda de un nutriólogo.

Dietas restrictivas o de moda para bajar de peso

Las tendencias de las redes sociales nos venden la idea de que tenemos que seguir un reto específico, una dieta de moda o realizar alguna restricción agresiva para poder lograr nuestros objetivos. ¡Nada más lejos de la realidad!

Crear estas restricciones de alimentos va a disminuir el aporte de calorías y nutrimentos que tu cuerpo necesita para funcionar bien, es decir, estar sano. El metabolismo se afecta considerablemente activando el modo de supervivencia donde le va a dar prioridad a las funciones vitales (y la pérdida de grasa para verse estéticamente bien, es lo de menos). Trabajar sobre un metabolismo dañado es mucho más difícil para lograr los objetivos que se querían alcanzar con el uso de estas modas restrictivas.

Sí, se puede bajar de peso comiendo sano y sin restricciones, pero el proceso de cambio requiere disciplina y paciencia.

Pastillas o medicamentos para bajar de peso

Se trata de un uso que podría poner en peligro tu salud a largo plazo generando una dependencia y desequilibrio en tu organismo, incluso si un nutriólogo las recomienda (pues no tienen permitido medicar a sus pacientes), sí puede recomendar suplementos alimenticios. En la mayoría de los casos no necesitamos pastillas o productos milagrosos para bajar de peso, cambiando ciertos patrones en tus hábitos diarios lograrás más pagando menos (y no solo en la parte económica).

Horas de cardio si quieres ver resultados

Existe el mito de que se debe realizar únicamente ejercicio cardiovascular o aeróbico para bajar de peso, eliminando por completo el ejercicio de fuerza o dándole la mínima importancia, ya que podrías disminuir de forma importante tu masa muscular, en cambio, añadiendo sesiones de entrenamiento con peso, diferentes intensidades y diferentes rangos de movimiento, lograrás un mayor impacto para mejorar tu composición corporal.

Alimentos de precio excesivo

Pensar en “super foods” no es necesariamente así, lo importante es que tu plan de alimentación sea acorde a las necesidades individuales de cada uno, no solo en gustos, porciones e indicaciones especiales, sino también en la parte económica. Empezar con pequeños cambios, aunque no sea de la calidad “óptima” se verá reflejado en el avance, puedes empezar poco a poco.

Existe gran variedad de alimentos como frutas y verduras que se pueden conseguir a un mejor precio, por ejemplo, las frutas de temporada son una buena opción a un mejor precio.

Trabajo enfocado solo en la alimentación

Una consulta nutricional no solo se debe enfocar en realizar un cálculo perfecto de calorías y macronutrimentos, es más bien, educar al paciente enseñándole a comprometerse con el programa de nutrición y ejercicio, brindarle esa guía con la que aprenderá a alimentarse correctamente sin necesidad de depender de “dietas” para poder lograr sus objetivos, hacerlo consciente de la importancia de cuidar su cuerpo y su funcionamiento para una mejor calidad de vida, trabajar en su fortaleza mental, en su plan de alimentación, en añadir más actividad a su día, a dormir mejor y a sentirse bien con su entorno.

Todo el trabajo en conjunto es la fórmula para poder conseguir los mejores resultados.

Empieza a cambiar hábitos con ayuda de un profesional y recrea un mejor estilo de vida para ti y los tuyos

¡No vivas haciendo dietas!

“Cada vez que comes, es una oportunidad de nutrir a tu cuerpo”.

Anónimo.

Esta nota te podría interesar Atrévete y deja las excusas atrás

No olvides visitarnos en Facebook

A %d blogueros les gusta esto: