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Hoy en día las empresas automotrices cuidan más la economía. A su vez, deben tener una readaptación con nuevas normas aplicadas para el mundo con el cambio climático creando movilidad sostenible en sus productos. El auto eléctrico con inteligencia artificial es el santo grial para la industria automotriz y el futuro de las empresas que genera una enorme nostalgia para el mundo de los fanáticos y amantes de los autos clásicos.

No cabe la menor duda que un auto clásico o antiguo, roba miradas, son hermosos a la vista; no es raro que aquellos afortunados que son dueños de estas joyas de cuatro ruedas tengan un apego especial por los coches de antaño. Es obvio que estos vehículos no son solo un trozo de metal ya que en su tiempo eran construidos con amor, gran diseño creado de manera meticulosa y con un enfoque temporal que sin querer le dan un estilo atemporal. Son objetos no desechables, hechos para durar. 

La sostenibilidad entra cuando a estos autos del pasado se les puede brindar una segunda oportunidad, una nueva vida, una reutilización a todas estas joyas que con el tiempo se han vuelto viejos, lentos, sin eficiencia y sin rendimiento pero con gran estilo. ¿Puede ser posible que se pudiera tener lo mejor de dos mundos? ¿Se puede crear un vehículo duradero, hermoso y elegante con un motor completamente eléctrico?, quizá para muchos amantes de los autos este sea el sueño dorado, pero pocos lo han analizado y muchos otros pocos lo han desarrollado.

Para muchos coleccionistas, se puede decir que el auto perdería originalidad, que un clásico ya no sería el automóvil que era y que para nada se le parece. Sin embargo, un sistema eléctrico podría dar una nueva oportunidad a los autos clásicos de mantenerse en carretera, con mayor eficiencia y estilo, fuera de los museos o incluso fuera de los depósitos de chatarra o deshuesaderos. 

¿Será la idea más brillante o la peor idea? Lo que no cabe duda es que el sistema de propulsión eléctrica no arroja humo (emisiones de CO2) ni contaminantes y se eliminan fugas de aceite, las cuales necesitan de una mano muy calificada para poder ser solucionadas, que incluso pueden ser el inicio de un gran problema. Solo se deberá preocupar por tener el auto cargado.

Lunaz Design es una iniciativa que se enfoca en restaurar coches clásicos con motores eléctricos. Su objetivo es preparar autos antiguos con porte del pasado con un corazón del presente que tiende a un futuro prometedor. Esta empresa tiene la reputación de convertir autos británicos antiguos en automóviles eléctricos modernos, eliminando los problemas de confiabilidad del automóvil original.

David Lorenz es el fundador de Lunaz Design y menciona:

“La misión de Lunaz es definir el futuro de los autos clásicos. Preservamos el pasado abrazando el futuro, haciendo de los autos más hermosos de la historia una propuesta relevante”.

Esta empresa realiza sus trabajos siendo muy meticulosa, con un proceso de conversión y reingeniería desde cero, analizando desde la distribución del peso original hasta la configuración del chasis, suspensión e instalación del tren motriz. La parte del motor eléctrico se mantiene en secreto ya que la tecnología de propulsión eléctrica es una patente de Lunaz.

Teniendo la ingeniería, crean modelos 3D de los vehículos para poder generar el montado con adaptaciones de las nuevas tecnologías. La restauración se da sobre aquellos defectos imperceptibles de la carrocería que impiden la instalación de las mismas, reparados a mano. A su vez, no solo se enfocan en el motor de propulsión, también se enfocan en aquellos pequeños detalles que hacen más cómodo el ambiente para el conductor en el interior como lo es el aire acondicionado, cargadores y convertidores de corriente, luces internas, entre otros detalles.

Por ahora, Lunaz ha reinventado Rolls Royce Phantom V de 1961  y Jaguar XK120 de 1950, ambos autos son ejemplos significativos de la herencia de automóviles de alto rendimiento de los ingleses, que reciben una nueva conversión audaz y eficiente de manera eléctrica. Sin embargo, Lunaz quiere ampliar esto involucrándose con los Range Rovers, aquellos producidos de 1970 a 1994.

Existen otras iniciativas que llevan el mismo concepto pero abarcan diferentes modelos. Algunas de las empresas son ZeroLabs quien propone instalar motores eléctricos con baterías de litio de altas capacidades a cualquier auto y también está Electric Classic Cars quienes se especializan en Range Rovers Classic, Ferrari 308 y BMW CSi.

Este tipo de trabajo ronda aproximadamente entre los 390 000 euros. Obviamente puede ser más costoso que comprar un auto nuevo pero a pesar de ello, todas estas empresas han visto aumentar la demanda en los últimos tiempos y han tenido que doblar la fuerza laboral. Creemos que esta iniciativa es ganancia para el medio ambiente ya que disminuye la producción de chatarra y gases de efecto invernadero, sin embargo ¿No sería mejor que esta idea la adopten las grandes empresas que son dueñas de los modelos originales para sacar modelos antiguos con tecnología nueva y así volverlos accesibles para el público? Esta incógnita aún seguirá sin resolver pero por ahora hay pequeñas luces al final del túnel quienes han decidido darle una segunda oportunidad a aquellos antiguos que fueron amos de las carreteras.

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